La tecnología interactúa en la Central de Abasto de Iztapalapa
La fundación Nix-Lab llevó dos autómatas a recorrer la Central de Abasto. Uno de ellos vistió un mandil y sombrero tradicional. Los comerciantes mostraron curiosidad por el autómata llamado Chabot. Los locatarios grabaron videos del recorrido por los pasillos. Muchas personas interactuaron con simpatía ante la sorpresa tecnológica.
Reacciones populares de los locatarios
Los trabajadores recibieron al visitante con frases típicas mexicanas. El público lanzó porras y chiflidos durante toda la presentación. Transportistas y diableros compartieron momentos divertidos con el dispositivo tecnológico. Las grabaciones muestran la esencia vibrante de este tradicional mercado. Los clientes también detuvieron sus compras para observar la innovación.
El valor del factor humano
La comerciante Donají García mencionó que el regateo es fundamental. Las máquinas difícilmente podrán replicar ese contacto humano tan específico. El trato directo define las ventas diarias en este lugar. Carlos, otro vendedor, opinó que la interacción intensa dañaría los circuitos. El personal humano posee habilidades de comunicación imposibles de programar hoy.
Desafíos físicos para las máquinas
El transporte de mercancías pesadas implica subir múltiples desniveles cotidianos. Los cargadores humanos superan estos obstáculos con fuerza y destreza. La infraestructura actual del mercado representa un punto negativo para la tecnología. Los comerciantes dudan que las máquinas asuman puestos como cajeros o diableros. La automatización total todavía requiere décadas de investigación y desarrollo.



