Expertos analizan el impacto técnico y ambiental del fracking
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó formalmente al comité científico que analizará el uso del fracking en el territorio nacional. Este grupo multidisciplinario tiene la tarea de determinar si la explotación de gas no convencional resulta viable bajo criterios estrictos. El gobierno busca reducir la dependencia energética del extranjero, principalmente del gas natural importado desde los Estados Unidos. Los especialistas provienen de instituciones académicas prestigiosas como la UNAM, el IPN y la UAM. Ellos evaluarán los riesgos ambientales y los posibles beneficios económicos de esta técnica de extracción.
Integración de la comunidad científica y técnica
El equipo de expertos incluye investigadores especializados en geología, hidrocarburos, manejo de residuos y tratamiento de aguas. Instituciones como el Instituto Mexicano del Petróleo y la Universidad Autónoma de Nuevo León también participan en este diagnóstico. La mandataria calificó este proceso como un ejercicio inédito en la política energética del país. El comité debe entregar su primer dictamen técnico en un plazo aproximado de dos meses. La intención oficial reside en obtener evidencia científica sólida antes de tomar cualquier decisión definitiva sobre la fracturación hidráulica.
Objetivos de soberanía y sostenibilidad ambiental
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, destacó la importancia de calcular con precisión los costos sociales y ambientales. Las nuevas tecnologías podrían minimizar el impacto negativo tradicionalmente asociado a estas prácticas extractivas. El gobierno federal enfatiza que la soberanía energética constituye un pilar fundamental para el desarrollo nacional actual. Una vez concluido el análisis técnico, las autoridades iniciarán un proceso de diálogo con las comunidades locales. El respeto a las poblaciones y la protección de los recursos naturales guiarán el rumbo de este proyecto.
Desafíos frente a la transición energética
Este movimiento representa un cambio respecto a las posturas mantenidas en la administración federal anterior. La evaluación incluye aspectos críticos como la disponibilidad de recursos hídricos y las emisiones contaminantes potenciales. El gas natural se plantea como un combustible de transición hacia fuentes de energía mucho más limpias. Organizaciones civiles observan con atención el desarrollo de estos trabajos para garantizar la transparencia del proceso. La meta final consiste en equilibrar la seguridad energética con el compromiso ineludible de la sustentabilidad ambiental.

